ПИСЬМО ПРЕДСТОЯТЕЛЯ ИПЦ РОССИИ МИТРОПОЛИТУ МАНИСЛИСЕСА И ВСЕЯ КОЛУМБИИ АЛЕКСИЮ В СВЯЗИ СО СТРАШНЫМ ЗЕМЛЯТРЕСЕНИЕМ


Vuestra Beatitud,
amado Hermano y Concelebrante en el Santo Trono,
Beatísimo Señor Alexis,
Metropolita de Manizales y de toda Colombia,
Primado de las parroquias de la Verdadera
Iglesia Ortodoxa en Centro y Sudamérica.
Con profundo dolor de alma y estremecimiento de corazón hemos recibido la noticia del terrible terremoto que ha azotado los confines de la Colombia guardada por Dios en este día, 10 de agosto de 2026.
En la hora de esta gran prueba, nos unimos en oración a Vuestra Beatitud, al clero y a todo el pueblo fiel, alzando nuestros suspiros en una sola voz de dolor y esperanza en la misericordia divina.
Compartiendo el dolor de las pérdidas y sufrimientos que hoy afligen a la tierra colombiana, elevamos ardientes oraciones a nuestro Todomisericordioso Salvador, para que fortalezca a Vuestra Beatitud en este ministerio pastoral, a fin de que seáis verdadero consuelo de los que lloran, padre de los huérfanos y sostén fiel de cuantos han sido tocados por esta calamidad.
Que el Señor os conceda sabiduría y una fuerza de gracia redoblada para sanar las heridas del corazón y confirmar en la fe ortodoxa a los que vacilan.
Doblando humildemente las rodillas, elevamos desde lo profundo del alma esta oración, compuesta para consuelo de los que sufren:
Oración en tiempo de terremoto Señor Soberano de todo, Rey de los siglos, que obras maravillas, mira desde el cielo a tus humildes siervos, atemorizados y afligidos por el temblor de la tierra. No entres en juicio con tus hijos, sino aplaca la justa ira que se ha levantado contra nosotros, y perdónanos toda falta, voluntaria e involuntaria.
Da descanso a las almas de tus siervos súbitamente fallecidos en las moradas de los justos, donde no hay dolor, ni tristeza, ni lamento. Envía pronta sanación a los enfermos y heridos, consuela a los afligidos, recibe bajo tu santo Manto a los que han perdido su hogar.
Guarda a los que quedan de nuevas calamidades, confirma inquebrantable la fe en nuestros corazones y concede la paz a tu Iglesia en la tierra de Colombia.
Porque Tú eres refugio y fortaleza en las tribulaciones que nos han alcanzado, y a Ti elevamos la gloria, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
Amén.
Encomendando a Vuestra Beatitud y a todos los hijos sufrientes de la Verdadera Iglesia Ortodoxa en Centro y Sudamérica a la intercesión celestial de la Santísima Madre de Dios, permanecemos con amor fraternal en Cristo.
+Su Santidad Serafín,
Metropolita de Moscú y de toda Rusia,
Primado de la Verdadera Iglesia Ortodoxa de Rusia, Presidente de la Sinaxis Santísima Mundial de las Verdaderas Iglesias Ortodoxas.